Existir y ser de carne y circuitos

Es obvio. Lo que era Internet hace 10, 15, o incluso 20 años, no tiene absolutamente nada que ver con lo que es hoy. Una red de comunicación diseñada con fines científicos se ha convertido en un gran contenedor de relaciones entre personales reales, completamente ajenas a la definición de Internet pese a tratarse de grandes consumidores del contenido presente en “la telaraña” como a algunos les gusta llamar este lugar, que a ojos de otros sólo se trata (poéticamente hablando) de muchos ceros y muchos unos.

Internet es un lugar para despotricar sobre películas y compatir pornografía. Esto lo dicen “Jay” y “Silent Bob”. ¿Cómico? Por qué no. Aunque no deja de ser una caricatura sobre el desarrollo ‘a futuro’ de Internet y por ende “su propia decadencia”.

Pero lo cierto es que Internet no tiene forma, o yo no la veo y soy un cegato. Tampoco se trata de una nebulosa, aunque el concepto de “nube” no es tan descabellado: estamos explotados (y si no nosotros, nuestra propia identidad más real que virtualmente reflejada) por los cuatro lados del mundo y la liamos parda cuando algo se viene abajo.

Y mientras unos discuten sobre la propia identidad, y de la propia persona –real– que busca discernir entre él y su autómata, otros saborean la guinda del postre de esta cargada discusión, adelantándose a una generación que por lo visto jamás pasará el test de Turing.

Ca-Captcha

Cómo hacer un Captcha y que te salga una mierda tal cual: RapidShare. Pero hablemos de humanos y más exactamente de personas: algunas no saben contar. Y eso hace que nuestras propias conclusiones nos terminen asustando. Pero nos terminamos aclarando, aunque sea erróneamente: no podemos usar captchas por que nunca serán completamente fiables, no podemos contarnos según cookies ni tampoco por IPs, ni siquiera por ordenadores. Al fin y al cabo, no somos personas. Aren’t we?

Y hablando de medir, hay que ir con mucho cuidado. No vaya a ser que el ego se nos vuelva más salvaje de lo que debería y pase que un diario nacional que se la mide con el New York Times.

Ahora me voy a mi esquina, a reflexionar sobre lo que hemos hecho.

1 Response to “Existir y ser de carne y circuitos”


  • Y gracioso también es cuando por ineptitud y un toque de coincidencias de ip, los BOFH no saben si eres una persona u otra, o si te has clonado en el ciberespacio y tienes doble ciberpersonalidad…
    Humanos, inadaptados a su propia creación.

Comments are currently closed.