Existen ciertas tensiones, que vienen de bastante tiempo atrás, y que esencialmente consisten las peleas entre usuarios finales y discográficas o sociedades gestoras de derechos.
Localmente, la eterna mafia que todos conocemos: la SGAE. Sociedad encargada de la gestión de derechos de los autores y editores, sin ánimo de lucro (no jodas ¿en serio?). Y aquí lo que hace caja es la música: toda la música es mía. Te jodes, eres un pendejo electrónico. Y si es que tienes, por ejemplo, un local (llámalo bar) en el que pones música, da igual que sea copyleft: pagas y punto. Te jodes, que tengo que reacomodar mi nueva mansión.
Y es que somos violentos, ojo. Ellos siempre tienen razón, y el apoyo del gobierno. Suele ocurrir en un país en el que votas al que menos te desagrada, y cuando necesitas votos no se te ocurre mejor idea que vender tu alma al artista. Te jodes, piratilla.
No existe término medio. Si descargas, mereces morir, o al menos que te desconecten… según el modelo Sarkozy. Otro pelota (¿he oído Carla Bruni o me lo ha parecido?) como pasa por aquí. Al menos un pelota que salvo excepciones como esta, suele hacer las cosas bien, y no está completamente vendido a un lobby de artistas que le promocionen.
Que yo sepa la (vieja y difunta) cinta de audio no produjo el armageddon de la cultura tal y como querían dar por entendido. Defina estúpido: para estúpido yo, y el doble.
Eso no quita que no tenga que pagar por respirar. No tal y como se dice, pero casi. ¿Usa CDs en su vida cotidiana? Quizás sí, quizás no. Pero no me digan que cada vez se usan menos. O si los usa, ¿para música?
Salvo excepción, la respuesta suele ser ‘no’. Si no es la mismisima radio o un reproductor de música portátil (llámalo iPod, MP4 o teléfono móvil). El eterno ejemplo, el del sistema operativo libre que hay que grabar en un CD. ¿Cuanto cuesta Ubuntu? ¿0 €? No, 17 céntimos. Y esto, probablemente vaya a pagar a los pobres curritos que se encarguen de los derroches de los autores. Los autores, en este caso, son unos magníficos expertos en trabajar remuneradamente sin hacer absolutamente nada.
No estoy delirando… hablo del canon digital de copia privada. Un impuesto revolucionario sobre los distintos soportes que puedan servir para… para violar… ¿los derechos de los autores?
Por suerte, en España está permitida la copia privada. De cierta forma, si me descargo para mi sólo cualquier película o canción de Internet, (por suerte) no pueden decir absolutamente nada. No quita que si la grabo en un DVD, pague a la SGAE mientras que me recuerda que soy un pendejo electrónico y que lo que hago está mal. He dicho.
Eso no quita que no tenga que pagar por respirar. No tal y como se dice, pero casi. ¿Usa CDs en su vida cotidiana? Quizás sí, quizás no. Pero no me digan que cada vez se usan menos. O si los usa, ¿para música?
Salvo excepción, la respuesta suele ser ‘no’. Si no es la mismisma radio o un reproductor de música portátil (llámalo iPod, MP4 o teléfono móvil). El eterno ejemplo, el del sistema operativo libre que hay que grabar en un CD. ¿Cuanto cuesta Ubuntu? ¿0 €? No, 17 céntimos. Y esto, probablemente vaya a pagar a los pobres curritos que se encarguen de los derroches de los autores. Los autores, en este caso, son unos magníficos expertos en trabajar remuneradamente sin hacer absolutamente nada.
No estoy delirando… hablo del canon digital de copia privada. Un impuesto revolucionario sobre los distintos soportes que puedan servir para… para violar… ¿los derechos de los autores?
Por suerte, en España está permitida la copia privada. De cierta forma, si me descargo para mi solito cualquier película o canción de Internet, (por suerte) no pueden decir absolutamente nada. No quita que si la grabo en un DVD, pague a la SGAE mientras que me recuerda que soy un pendejo electrónico y que lo que hago está mal. He dicho.
¿Dispone de un disco duro para copias de seguridad? Yo sí. Uso Time Machine, pefecto para lo que necesito. De los apenas 60 € que me costó este disco duro de 160 GB (hace ya cierto tiempo), 12 € de tasa fija fueron a parar a la SGAE, y ahora estarán en los bolsillos de cualquier autor o editor de música que probablemente odie profundamente.
Aunque por suerte… por suerte seguiremos pagando. Todo lo que sirva merece pagar: CD, DVD, impresora, disco duro… Da igual, pagas.
Volvamos al gigantesco grano. Por un lado, los viejos conocidos evangelizando a los críos. Por otro lado, la respuesta gradual. Y finalmente, la eterna repetición ¿Realmente funcionará la respuesta gradual?
Para las sociedades, todo lo que sea caja vale. Comprar en tienda, claro: son los que más se llevan. En cuanto a Internet, también: de manera indirecta, les terminas pagando en mayor o menor medida, aunque seas de los que sólo compra legal.
¿Realmente podemos amenazar con la desconexión? No. Ya lo comentó un ISP belga, Scarlet, que fue multado por no bloquear las descargas de contenidos “ilegales”. No se puede.
Por lo tanto, es la respuesta gradual una posiblidad? Tampoco. No mientras se siga protegiendo la intimidad de los usuarios, aplicando el principio de presunción de inocencia (no es el caso con el canon, para ellos la metáfora del cuchillo es distinta ¿no?) y el secreto de las comunicaciones. Y fuera de la imposibilidad técnica, esto no sería otra cosa que un acercamiento encubierto a la censura en la red. Bienvenido a 1984, por que por desgracia no es la primera vez que se les ha ocurrido.
Recorta los derechos, amenaza, manipula y serás rico. Para estúpido, yo.
Me alegra conocer tu blog. Tienes mucha razón en lo que dices.
La última vez que fui al cine, me sentía tonta por haber pagado un potosí por las entradas y pagado las palomitas como si fueran de oro, que daba hasta cosa comérselas,… Y con esa sensación de sentirme estafada me llaman ¡¡A miií, ladrona!! en un anuncio de la SGAE.
¿Dónde quedó la poesía para el pueblo? ¿Qué significa ahora hacer algo por amor al arte?
¿Que vivan de su arte?¡¡chapó!! ¿Qué vivan como reyes ellos y toda la parafernalia que les rodea a costa de mi bolsillo? No! Se siente pero ir a robar a arcas mas llenas.
La pregunta que nos deberíamos hacer es por qué permitimos que una empresa privada (lo de organización sin ánimo de lucro no tienen ni ellos suficiente cara para creérselo) mangonee a todo el mundo a nivel de estado. Todo el mundo se queja y a la hora de la verdad unos pocos alzan la voz y se manifiestan.
Pero bueno, nada nuevo bajo el sol de la vieja y cansada España, tan cansada que reposar la comida en el sillón orejero es lo principal. el día que nos quiten el sillón ¿Saldremos a la calle de una vez o nos sentaremos en el suelo?
Ah, a la Carla Bruni le hacía yo también unas cuantas leyes ^^
Saludos.
@wochi yo espero 2 semanas o un poco más a que salgan por Internet con o sin subtitulos (idem con las series), me hago las palomitas del carrefour y veo las series en la tele… eso es el futuro (además de pausar cuando vas a la nevera)
@H. somos unos flojos… y siempre nos resignamos, aunque en parte es cierto: mientras pueda seguir disfrutando mis pelis y mis palomitas, no me molesta pagarles sus 12 €… pero que me dejen en paz, por favor!
Joder, tus posts molan, pero son jodidamente largos, es el primero que leo, la primera vez que me paso, al fin he descubrido quien eras! y no, no se me habia ocurrido pinchar en tu nombre, a veces tengo pocas luces, o simplemente una pereza que lo flipas. en fin, me encanta la cabecera, es diosa.
Nada más.
@Mar